Concepción Arenal (1820-1893)

Concepción Arenal Ponte nació en Ferrol el 31 de enero de 1820. Su padre fue un militar castigado en varias ocasiones por su ideología liberal, en contra del régimen absolutista del rey Fernando VII. Como consecuencia de sus estancias en prisión, cayó enfermo y murió en 1829, por lo que Concepción quedó huérfana de padre a los nueve años. En ese mismo año, se trasladó con su madre y sus dos hermanas, a casa de su abuela paterna en Cantabria donde recibió una férrea formación religiosa. En 1834, se trasladaron a Madrid donde Concepción estudió en un colegio para señoritas.

Desde joven había declarado su deseo de ser abogada. A los veintiún años de edad, para poder ingresar como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid tuvo que disfrazarse de hombre, se cortó el pelo, vistió levita, capa y sombrero de copa. Al descubrirse su verdadera identidad intervino el rector. Tras un examen satisfactorio fue autorizada a asistir a las clases.

Vestida también de hombre, Concepción, de ideas liberales y progresistas participó en tertulias políticas y literarias, y colaboró en el periódico La Iberia.

En 1848 se casó con el abogado y escritor Fernando García Carrasco, que murió nueve años después, en 1857, de tuberculosis. Su primer libro fue la novela Historia de un corazón, y en 1851 publicó Fábulas en verso.

Viuda y con dos hijos, se trasladó a la localidad de Potes donde conoció a un joven músico, quien con fuertes convicciones católicas será quien interese a Concepción Arenal en actividades humanitarias influyendo para que finalmente Arenal decida fundar en 1859 el grupo femenino de las Conferencias de San Vicente de Paúl en Potes. A partir de entonces inicia una intensa actividad llevada por su preocupación social y humanitaria.

Poco tiempo después publicó Manual del visitador del pobre, obra que fue traducida al polaco,al inglés, al italiano, al francés y al alemán. La obra llamaría la atención del director general de Establecimientos penales, y el ministro de Gracia y Justicia nombra a Concepción Arenal inspectora de las cárceles de mujeres en 1864, cargo del que la cesaron a la caída de su ministerio. De este modo, se convirtió en la primera mujer que recibió el título de visitadora de cárceles de mujeres, cargo que ostentó hasta 1865.

Posteriormente publicó libros de poesía y ensayo, como Cartas a los delincuentes (1865), Oda a la esclavitud (1866), El reo, el pueblo y el verdugo o La ejecución de la pena de muerte (1867). En 1868, fue nombrada inspectora de Casas de Corrección de Mujeres y tres años después, en 1871, comenzó a colaborar con la revista La Voz de la Caridad, de Madrid, en la que escribió durante catorce años sobre las miserias del mundo que la rodeaba.

En 1872 fundó la Constructora Benéfica, una sociedad dedicada a la construcción de casas baratas para obreros. Posteriormente también colaboró organizando en España la Cruz Roja del Socorro, para los heridos de las guerras carlistas al frente de un hospital de campaña para los heridos de guerra en Miranda de Ebro. En 1877 publicó Estudios penitenciarios.

Concepción Arenal es una de las pioneras del feminismo en España. Su primera obra sobre los derechos de la mujer es La mujer del porvenir (1869) en la que critica las teorías que defendían la inferioridad de las mujeres basada en razones biológicas. En su obra señaló la contradicciones en la consideración de la mujer, combatió los prejuicios sobre la supuesta inferioridad fisiológica, moral e intelectual de la mujer y exploró las consecuencias de su acceso a la educación y al trabajo.

Murió el 4 de febrero de 1893 en Vigo, donde fue enterrada.

 

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