George Eliot (1819-1880)

George Eliot, seudónimo de Mary Anne Evans, nació en Chilvers Coton (Warwickshire), el 22 de noviembre de 1819. Su padre, Robert Evans, era el encargado de la granja y castillo de Arbury Hall y su madre  Christiana Pearson era la hija del dueño del molino local. Cuando Mary Ann Evans, llamada familiarmente Marian, contaba cuatro meses, la familia se trasladó a una mansión más espaciosa, donde transcurrió su infancia y juventud.

Resultó ser estudiosa, gran lectora y muy curiosa y no le interesaba demasiado prepararse para un matrimonio y una prole, como era usual entre las damas victorianas de su época. Su padre condescendió con estas rarezas y le dió una educación que no era frecuente entre las mujeres de su tiempo. En 1836 falleció su madre y ella, con dieciséis años, tuvo que abandonar los estudios para cuidar al padre y administrar la casa; pero seguía educándose con un preceptor y leía intensamente, sobre todo a los trágicos griegos.

Sus dudas religiosas se acentuaron cuando frecuentó la tertulia en Coventry de Charles Bray. Cuando su padre empezó a vislumbrar las ideas en religión de su hija pequeña, amenazó con echarla de la casa; pero no hizo nada. Evans asistía respetuosamente a la iglesia y continuaba manteniéndole la casa para él hasta su muerte en 1849, cuando ella contaba ya 30 años.

Apenas seis días después del fallecimiento de su padre inició un viaje por Europa con los Bray, aunque los abandonó para quedarse más tiempo en Ginebra. Regresó en 1850 y empezó a escribir reseñas para la Westminster Review. Incluso llegó a ser subdirectora de la revista de 1851 a 1854, cargo en el cual conoció a las figuras literarias más relevantes de su época; uno de ellos fue el filósofo, científico y periodista George Henry Lewes, un hombre casado y con hijos del que se enamoró. Evans mantuvo una relación ininterrumpida y secreta desde 1854 hasta la muerte de él por cáncer en 1878; convivieron como un matrimonio prácticamente más de veinte años; era su alma gemela.

En 1856, alentada por Lewes, empezó a escribir novelas. A su primer relato, “Amos Barton”, siguieron otros dos en el mismo año, que aparecieron después reunidos en un libro bajo el título de “Escenas de la vida clerical”. Lo firmó con el seudónimo de George Eliot y mantuvo en secreto su identidad durante muchos años. Entre sus obras más famosas se encuentran “Adam Bede” , “El molino junto al Floss” y “Silas Marner”. Sus viajes por Italia inspiraron su siguiente novela “Romola”. Poco después escribió sus dos obras maestras: “Felix Holt, el Radical” sobre la política británica, y, sobre todo, “Middlemarch “, que ha sido considerada por parte de la crítica como la mejor novela jamás escrita en lengua inglesa.

Evans prefería historias transcendentales que no cayeran “en el romanticismo vacuo y absurdo” que ella tanto criticaba en otras escritoras. En sus novelas analiza e interpreta desde un realismo estricto la vida social sin descuidar la psicología de sus personajes.

Después de la muerte de Lewes en 1878, Eliot se retiró y dejó de escribir. En mayo de 1880 se casó con John Cross, un banquero estadounidense que había sido amigo suyo y de Lewes durante mucho tiempo, y que sería su primer biógrafo. Sin embargo, George Eliot murió apenas siete meses después, el 22 de diciembre de 1880, en Londres.

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