Simone de Beauvoir (1908-1986)

Simone de Beauvoir nació en París el 9 de enero de 1908 en el piso familiar, en el marco de una familia burguesa con moral cristiana muy estricta. Era hija de Georges Bertrand de Beauvoir, que trabajó un tiempo como abogado y era un actor aficionado, y de Françoise Brasseur, una mujer profundamente religiosa. Ella y su hermana pequeña Hélêne con quien mantuvo siempre una estrecha relación, fueron educadas en colegios católicos.

Desde su niñez, de Beauvoir destacó por sus habilidades intelectuales, que hicieron que acabase cada año primera de su clase. Desde adolescente se rebelaría contra la fe familiar declarándose atea y considerando que la religión era una manera de subyugar al ser humano. Con solamente quince años ya estaba decidida sobre la forma de este destino: quería ser escritora y a los veintiún años acabó su licenciatura en Filosofía.

Conoció en 1929 a Jean Paul Sartre en la Sorbona, cuando ambos ejercían como profesores de Filosofía, quien fue decisivo, según ella: “el acontecimiento fundamental de mi existencia”. Decidieron unir sus vidas intelectual y sentimentalmente hasta que Sartre falleció en 1980, pero en un amor libre porque ni de Beauvoir ni Sartre aceptaban el matrimonio y también decidió no ser madre.

Fue profesora de filosofía hasta 1943, año en que fue expulsada de la Educación Nacional tras ser denunciada por la madre de una de las numerosas alumnas a las que sedujo desde su cátedra. Después trabajó como redactora de la revista Tempes modernes, dirigida por Sartre. Su filosofía, el existencialismo y su compromiso político de izquierdas entraron en crisis ante las consecuencias de la II Guerra Mundial. Se le reprocha el nulo compromiso tanto suyo como de Sartre en favor de la Resistencia contra la ocupación alemana.

En su primera novela, “La invitada”, trató los dilemas existencialistas de la libertad y la responsabilidad individual, que seguirán apareciendo en novelas posteriores como “La sangre de los otros” y “Los mandarines”, por la que consiguió el Premio Goncourt.

Sus tesis existencialistas aparecen también en sus obras autobiográficas, entre las que destacan “Memorias de una joven de buena familia” y “Final de cuentas”. Entre sus ensayos destaca “El segundo sexo”, análisis que se ha convertido en la piedra angular del feminismo, y que examina, desde una perspectiva histórica, social y filosófica, la alienación de la mujer.

Al cumplir los 40 Simone empieza a plantearse cómo había vivido “el hecho de ser mujer”. Y aunque reconoce “no haber tenido nunca sentimiento de inferioridad ni que la feminidad fuera una carga para ella”, sí ha visto que muchas mujeres sienten haber vivido como “seres relativos”. De estas cuestiones nace “El segundo sexo”. Defendió el trabajo como la “única manera que garantiza a la mujer una libertad concreta”, pues gracias a él la mujer puede franquear “en gran parte la distancia que le separa del hombre”. La impactante novedad de su libro es que es una mujer, y no cualquiera: una mujer con autoridad, formación, ambición intelectual, la que habla de las mujeres.

Simone de Beauvoir falleció el 14 abril de 1986 en París hoy en día se la considera una de las figuras más reconocidas en la lucha por la igualdad de la mujer en el siglo XX.

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