Wislawa Szymborska (1923-2012)

María Wisława Anna Szymborska y nació el 2 de julio de 1923 en Prowent, ahora parte de la ciudad de Kórnik, en el oeste de Polonia.

Su padre trabajaba como mayordomo bajo el mando del conde Władysław Zamoyski, propietario de la ciudad de Kórnik. Cuando el conde murió, en 1924, la familia se mudó a Torun. Allí, a la edad de cinco años, Wisława comenzó a escribir poesía mientras estudiaba en una escuela primaria. El ambiente en su casa era bastante intelectual; todos leían mucho y discutían sobre libros. Wisława siempre mostraba sus poemas a su padre y, si le gustaba lo que ella escribía, le daba una moneda como recompensa.

Después de una segunda mudanza en 1931, Wisława se matriculó en una escuela del convento en Cracovia, pero no pudo terminar sus estudios allí. La poeta, durante su juventud, sufrió en lo personal por la muerte prematura de su padre y, en lo social, como consecuencia de la ocupación alemana.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, Alemania ocupó Polonia en 1940. Esto provocó que los ciudadanos polacos no pudieran asistir a las escuelas públicas. Wisława continuó sus estudios en una escuela subterránea, bajo el castillo Wawel. Tras formarse durante años de forma clandestina, Wisława Szymborska pudo terminar sus exámenes de la escuela secundaria en el año 1941.

En 1943, se convirtió en empleada de ferrocarriles logrando evadir la deportación a Alemania para trabajo forzado. Este fue, a su vez, el periodo en el que consiguió trabajar creando ilustraciones para un libro de texto en inglés y empezó a escribir cuentos y poemas. Cuando la guerra terminó en 1945, Wisława Szymborska se inscribió en la Universidad Jagellónica de Cracovia para estudiar literatura polaca. Más tarde, se cambió a Sociología, pero no pudo concluir dichos estudios por problemas económicos.

Ese mismo año, Wisława Szymborska hizo su debut en un periódico de Cracovia llamado Dziennik Polski con su poema “Buscando la palabra”. Pronto, muchos otros poemas comenzaron a aparecer en diferentes periódicos y medios locales.

Tras abandonar sus estudios en 1948, asumió el cargo de secretaria en una revista educativa quincenal. Al mismo tiempo, también trabajó como ilustradora para la revista y continuó escribiendo poesía. Ese año se casó con el poeta Adam Włodek en 1948. Su domicilio se convirtió en un centro neurálgico para escritores de su tiempo, entre ellos Czeslaw Milosz. La pareja se separó seis años después aunque siguieron siendo amigos íntimos hasta la muerte. No tuvieron ningún hijo. Szymborska se involucró sentimentalmente con el escritor Kornel Filipowicz quince años después. Nunca se casaron y siempre vivieron separados.

Como la mayoría de los intelectuales de esa época, los primeros trabajos de Szymborska reflejaban la filosofía socialista que era la pauta en la Polonia de ese momento. Su colección debut “Por eso vivimos” contiene muchos poemas que se hicieron eco de su ideología política. En la década de los 50, Szymborska se convirtió en miembro del Partido de los Trabajadores Polacos. Su próxima colección “Preguntas hechas a una misma”, se hizo eco de su sentimiento socialista.

Sin embargo, Szymborska se desilusionó con la ideología comunista y, en su tercera colección de poemas “Llamada al Yeti”, se ponen de manifiesto el desencanto y los cambios sufridos en su pensamiento.

A lo largo de su vida, Wisława Szymborska escribió más de quince libros de poesía y prosa. Sin embargo, no solo fue una poeta famosa, sino que adquirió una reputación considerable como crítica y traductora gracias a sus reseñas de libros y traducciones de poesía francesa.

A partir de 1968, dirigió su propia columna de revisión de libros. Gran parte de estos ensayos serían recopilados y publicados posteriormente en forma de libro.

Además del Premio Nobel de Literatura en 1996, Szymborska recibió muchos otros galardones. Entre ellos: el Premio del Ministerio de Cultura de Polonia (1963), el Premio Goethe (1991), el Premio Herder (1995) y el Premio del Club PEN de Polonia (1996), etc.

Sus poemas son especialmente notables por su lenguaje y precisión. Mientras la historia polaca desde la Segunda Guerra Mundial hasta el estalinismo influencian claramente su poesía, Wisława Szymborska también fue una poeta profundamente personal, que exploró las grandes verdades que existen en las cosas cotidianas y comunes. Su poesía es un reflejo de los intereses que marcaron su vida y cómo esta, igual que su obra, iba evolucionando y tomando distintos senderos con el paso del tiempo.

Wisława Szymborska murió tranquilamente mientras dormía el 1 de febrero de 2012 en su casa de Cracovia.

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